Conoce a Pablo Quevedo, jefe de Nuevos Negocios en Gasco
Luego de un cambio en el equipo Gasco, Anesco Chile cuenta con un nuevo director.
Pablo Quevedo es Ingeniero mecánico de la USACh, tiene 31 años y 5 de experiencia en minería y energía. En una breve entrevista nos comparte sus principales impresiones del sector.
¿Cuál crees que puede ser tu aporte a este nuevo directorio? ¿cuáles son los temas de interés a desarrollar?
Pienso aportar desde la mirada de una empresa dando el salto desde la distribución de gas a proveedor de soluciones energéticas integrales. Lo anterior, desde el punto de vista de la experiencia práctica que ha tenido la empresa en proyectos ESCO en general, lo que queremos apoyar a impulsar pública y privadamente a través de ANESCO (Ej. Ley de eficiencia energética, Desarrollo de proyectos de descarbonización).
¿Qué desafíos ves en el país en materia energética?
Descentralización de la variabilidad de las renovables en el SEN, a través de integración de proyectos de almacenamiento, una correcta e inteligente transmisión y control automatizado. También vemos desafíos en los suministros off-grid para zonas remotas, mediante proyectos ESCO y eficientes que permitan desplazar combustibles más contaminantes como el Diesel.
¿Qué está planteando Gasco en el ámbito de los servicios energéticos e innovación del sector?
A través de filiales como Gasco Luz (ESCO Netbilling) estamos financiando, instalando y operando proyectos de autoconsumo fotovoltaico, permitiendo a clientes acceder a energía limpia sin inversión inicial. Además de lo anterior, a través de INERSA, Minería y soluciones energéticas estamos integrando proyectos de generación y operación eficiente, desplazando combustibles contaminantes y eficientando procesos energéticos de todas las industrias, según sea el requerimiento eléctrico o térmico.
Como Gasco creemos que la transición energética se logra con soluciones integradas, flexibles y sostenibles en el tiempo, y creemos que a través de ANESCO Chile existe la oportunidad de posicionar la eficiencia energética como el ‘primer combustible’ de la matriz chilena.